Lo que siento y pienso. No voy a ir contracorriente. No defraudaré mis emociones. No tengo a mis PADRES.
No está en mis proyectos dañar a nadíe. Ni tan siquiera herir. Solo digo lo que pienso, me equivoco; seguro. Pero creo que anhelo oportunidades como todos.
Años atrás, no se podía hablar. Ahora que se puede; igual no es racional. No podemos saltar de un extremo a otro. No debemos dejar de valorar. Y jamás se debe herir, dañar, perjudicar. Aunque a veces es difícil. Cuando a tí, te han fallado más de una vez. Te permites el lujo de crear muros.
Siempre perdonaré.
No creo merecer dolor, también necesito empatía. Menos arrogancía, más sencillez. Obras de corazón, y mantener la llama viva. Y eso es sacríficio. Mucha entrega y voluntad propía. He creído educar con toda la buena INTENCIÓN.
No acabo de creer en algunos consejos de especialístas. Pero me llevo lo que me interesa. Lo que beneficía a mi corazón.
Escribir, escuchar música. Defender lo mío. Y amar siempre.
Siempre he echo lo justo. Y ahora debo pensar en otras situaciones. Es ley de VIDA.
Claro que me duelen muchas circunstancías. Mas de una decisión. Ya no hay vuelta atrás.
Me arrepiento de veras. No me quedó otro camino. Intenté respetar la decisión de mi hija mayor. Procuré seguir de cerca a mi hijo mediano. Con el pequeño tuve más de una complicación. Y quise estar con los tres. Apoyarlos, no dejarlos solos. Pero por lo visto, fracasé, es factible.
En la actualidad, no puedo más que agradecer a la VIDA; tengo tres hijos maravillosos. Pese a TODO. Estoy segura de que jamás dejé de luchar por ELLOS.
ORGULLO DE MADRE.



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