No puedo saber dónde radican los límites.
Dónde la ética y la moral convergen.
Puedo sentir, si lo que está echo, es bien recibido. O por el contrario.
Lo más importante poder rectificar. Todos cometemos errores.
Si me haces un favor, no me pidas nada a cambio. No te debo nada.
Sé que como seres humanos, tendemos a reprochar.
Seguro que yo también he esperado respuestas.
Pero empiezo a aprender...
Me quiero. Me acepto. Por muy egoísta que parezca. Ha llegado mi momento. Y tampoco nada me deben.
El objetivo de aceptar a los demás, empieza a rebotar. Perdono todo y a todos. Cada cual, es libre de sus decisiones.
Ahora yo, me importo. Me cuido.
Priorizo, acepto consejos, y los adapto a mí.
Doy, y nada pido.
No pido, no quiero.

1 comentario:
MORALMENTE. ÉTICO.
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