Nuestras vidas...
Nuestros mundos.
Experiencias y vivencias.
Dos extraños, que intentan conocerse. Más allá de sus desengaños. Decepciones y cualidades Al final, nosotros somos también responsables. De nuestros actos, nuestras decisiones y reacciones. En definitiva, siento no conocerte. No puedo confiar... Y te quiero dar una oportunidad. Será muy difícil. Por varios motivos. Lo más importante. No eres ningún DIOS. No lo sabes todo. Y no eres nadie para intentar saber de mí. Aportas lo que crees necesario. Y sigues siendo un desconocido. No quieres quedar en persona.
Que quieres, no confio en tí, es normal. Que ocultas...


ADIOS.
ResponderEliminar