Seguidores

lunes, 18 de mayo de 2015

TÚNEL SIN SALIDA.

Lo ves, lo intuyes, lo presientes. Ahí en la lejanía te acecha ese oscuro pasaje. ESE QUE PARECE NO TENER FINAL.
Pero tu lo visualizas constantemente hasta agotar tus fuerzas más sobrehumanas.
Te quiere agarrar, arrastrar, quiere que te sumas en su negro regazo. Y tu te resistes.
Y poco a poco te encuentras inmersa en sus redes. No te deja respirar, te ahoga, te mueres en vida. Te consume hasta el extremo de anular toda tu existencia.
Cuando te das cuenta ya no eres persona. Ya formas parte de esa extraña fuerza.
Y realmente te quieres resistir, luchas con todas tus fuerzas. Y en vano porque sabes que vas a perder esa dura batalla.
Ya has perdido y que puedes hacer en contra de tal fuerza.
Asumes tu perdida, tu lucha fracasa. Te ves tan indefensa.
Ya has perdido.
Te involucras en esa temida oscuridad. Y caes, caes, caes en el profundo vacío de tu alma.
Te abandonas en cuerpo y alma.
Ya has perdido.
Te quedas sin fuerzas, te agotas, te cansas de esa ardua lucha. Te aferras a tu corazón, mientras tu razón de asfixia. Tu mente te pide escapar, salir a prisa.
Te resistes.
Ya has perdido.
Mientras nadas en ese mar de dudas. Te sientes cada vez más decaido. Te anulas, te abandonas, te menosprecias,
Los demás empieza a denotar tu agonía. Imploran que salgas de tu letargo.
No puedes.
Ya has perdido.
MIENTRAS TU PENA TE AHOGA.