Seguidores

martes, 11 de noviembre de 2025

TONET.

Sé, cuánto apreciabas a mi PADRE. Siempre me lo repetías. Nunca lo negabas. Te llevabas bien con él.

No estaba segura de verte por allí. Pero, en serío, no me sorprendió. En realidad lo esperaba.

Sabía que no ibas a decepcionar. Vinieste, y te lo agradezco profundamente. Tu abrazo me reconfortó. Tu mirada me tranquilizó.  Te conozco, así que tu conducta no me sorprendió; en absoluto. Pero allí estabas.

AGRADECIDA.


 

1 comentario: