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jueves, 19 de diciembre de 2013

A TU LADO.

Aunque pensé que tardaría mucho tiempo en poder escribir sobre mis más profundos sentimientos.
Creo que es el momento de rendir un gran homenaje. Yo ya estoy preparada. Han pasado unos dos meses. He meditado mucho, y puedo afirmar que gracias a todos mis allegados; ya puedo narrar mis profundos y recónditos secretos.
Son sentimientos muy duros, son vivencias difíciles, son experiencias confusas de narrar. Pero voy a intentar abrir mi alma. Con total y pura dignidad, con todo el respeto que merece mi MADRE.......
MAMA.....
Quiero dedicarte estas palabras. Quiero que desde donde estés me escuches MAMA. Quiero que entiendas cuanto dolor me puede provocar, pero incluso así quiero que las escuches. Sé que me vas a comprender. Porque tu me conoces, porque tu sabes que lo necesito, y porque TE QUIERO MAMA. Y ya no puedo seguir escribiendo; pero debo continuar. Sé que en tus últimos días no nos hizo falta hablar, sé que nuestras miradas se cruzaban, se que nuestras manos se entrelazaban. Sé que estábamos tan unidas. Sé que no quisiste decirme que te ibas, sobre todo por no hacerme sufrir. Y como siempre nos has tenido tan mal acostumbrados; te fuiste sin hacer ruido, callando tu sufrimiento. Te fuiste tan tranquila, tan feliz.
Recuerdo como unos días antes de tu partida. Me anunciaste que ya querías descansar. Y yo lo comprendí, aún no queriendo hacerme responsable de tu decisión. Y me despedí de ti en el HOSPITAL, sabiendo de antemano que querías regresar a tu casa. Y regresaste un par de días después. Con la intención de tomarte tu último respiro, en tu casa, en tu cama.
Ya cuando tu gran equipo médico decidió junto a ti que YA ESTABA BIEN DE LUCHA.
Por todo eso MAMA, y porque hoy me has estado mandando señales. HOY ESCRIBO PARA TI.
Y quiero darte mi opinión; creo que desde el más allá te ayudaron en tu camino.
Creo que cuando no puedes usar la palabra, ni siquiera la escritura..... Lo más idóneo es el contacto físico
Sobre todo y ante todo el contacto visual. Eso es lo que tu me fuiste demostrando a cada segundo que estuve a tu lado.
Y ya cuando estuviste acomodada en tu casita; incluso mientras los demás hacíamos planes de FUTURO.
NEGANDO LO QUE NOS ACONTECÍA.....
TU siempre supiste estar en tu lugar, y discretamente, casi sin darnos ninguno cuenta, nos ibas abandonando
Con tu sutileza, con tu fortaleza.
Es entonces cuando me tuve que armar de valor y decidí ir a verte.
Era un sábado, yo no quería ver lo que iba a deparar el día. Simplemente después de trabajar, me dije voy a ver a mi MADRE.
Y VENTURA me acompañó, con la idea de pasar el sábado junto a vosotros. Con la idea de regresar por la noche.
Pero MAMA, cuando te vi, pensé; NO ME PUEDO IR.
Durante toda la tarde estuviste en tu cama, no querías tomar nada. Tenías atención maravillosa del equipo de cuidados paliativos. Tu hijo J me puso al corriente, tu esposo no sabía que pensar. Y yo me vi inmersa en un mar de dudas. Tuve que reaccionar con rapidez y con la máxima diligencia.
Y esa noche me quedé a tu lado. Y sabes que no pudimos dormir. EL PAPA el que menos, YO en vela, y VENTURA idem de lo mismo.
Y MAMA, solo decías que te dolía un poco la espalda. solo me pedías agua, sólo querías estar cómoda. Porque el dolor te arrasaba, pero tu no me lo decías. Solamente me ibas diciendo a cada instante, ME DUELE UN POCO. Pasaste toda la noche quejándote en silencio. Pero YO te oía MAMA.
El PAPA iba diciendo; PERO ¿QUE TE PASA?. NO VAS A DEJAR DORMIR A NADIE.
El PAPA iba diciendo; PERO ¿QUE HAGO?  ¿QUE TE DOY?
Y tu respondías; NADA.¡QUE VENGA LA MARI!
Enseguida me dí cuenta de que debía estar junto a vosotros. Quise por todos los medios que el PAPA descansara. Porque tu me dijiste que debía ser así.
Y me quedé a tu lado, casi de rodillas, mirándote en la penumbra, intentando aliviar tu dolor. Mientras casi poco a poco el PAPA se iba durmiendo por agotamiento.
Y fui a decirle a VENTURA: duerme, que me voy a quedar con mi MADRE.
Así lo hice MAMA, y tu sólo me pediste durante esa larga madrugada que estuviera a tu lado. De vez en cuando, me decías que te mojara la frente. Te pasaste la madrugada diciendo.......
MARI,; DAME AGUICA, MÓJAME LA FRENTE, ¡AY QUÉ BUENOOOO, AY QUÉ FRESQUITO!
Todavía escucho tus palabras, tus cortas frases. TU VOZ, TU SUSURRO, TU MÚSICA.
Mientras tanto el PAPA decía: déjala que descanse. Y YO respondía: No pasa nada PAPA, tranquilo.
MARI, MOJATE LAS MANOS..... MARI, MARI,.
En un momento dado que el PAPA se enfadó, tu le ibas diciendo DUERME ELIAS, DUERME CHICO.
E insistías, comentándole...... Es que la MARI, me moja la frente con agua fresquita, tiene las manos tan frías.. MARI, ponme tus manicas en la frente. ¡ASÍ, HAY QUÉ BUENO, HAY QUÉ FRESQUITO!
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