Seguidores

domingo, 21 de mayo de 2017

JUSTAMENTE... INJUSTO

Existencialmente, cuando tu vida decide ahogarse. Intentas luchar.
En esos momentos cruciales, todo ser humano necesita a su alrededor, todos los medios posibles para suavizar su ida.
Necesita un gran apoyo, grandes dosis de paciencia. Empatía, cariño. En una palabra AMOR.
Necesita que sepas comprender sus gestos, sus miradas, sus palabras si puede hablar, sus movimientos con el resto de su cuerpo.
Por lo tanto esa persona tan vulnerable e indefensa, necesita a viva voz a un profesional. Y en su defecto a alguien cercano que sepa transmitir, como mínimo ternura y comprensión.
Un cuidador debe estar extremadamente preparado para este dilema, debe mantener su fortaleza, a pesar de que tiemblen sus emociones.
Debe entregarse sin medida, el cuidador sabe que se sentirá enormemente agraciado; cuando reciba esas pequeñas conductas amorosas por parte de su usuario.
Sin duda es un trabajo de enorme magnitud. El cuidado de otra persona en circunstancias especiales; es seriamente duro. Y sin embargo, es grandemente satisfactorio.
Llegas a conectar de una forma especial con tu paciente.
Yo en particular, tengo mucha suerte. Pues en mi trabajo, me siento totalmente gratificada.
A las dos personas que cuido, desde hace aproximadamente 15 años: han sabido darme todo lo que necesito. A todos los niveles. Y he de hacer un inciso; para recordar a mi querido NACHO.. También formaba parte del núcleo familiar donde ejerzo mi profesión. Y fue un profesor inédito con respecto a la misma VIDA.
Él sabe cuánto se lo agradezco. Aunque no quería que se lo dijera, él lo sabe.
Y a mis JEFES, no cabe la menor duda de que les considero como parte de mí.
Por ese motivo, necesito que sus cuidados sean los apropiados.
No puedo consentir que caigan en manos no aptas, no gratas.

He de tomar una decisión, muy desafortunada, por otra parte.

Y ahí estoy entre la espada y la pared.

Algún consejo? Alguién que sepa del tema, podría echarme una mano?
GRACIAS.
ESPERO RESPUESTA.

Sin más....

Una cuidadora.