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viernes, 27 de septiembre de 2013

CLAUDIA EN SU ADOLESCENCIA.

Claudia esa niñita se hace mayor. Acaba de finalizar sus estudios de primaria. Y debe iniciar una nueva etapa. Cursando FP en un Centro de Monjas.
Deja atrás sus amistades tan apreciadas. Empieza a conocer a otro tipo de gente. Mas estudiosa, tan diferente a su antiguo circulo.
Conoce a una nueva amiga que la llevará por buen camino. Por eso Claudia se lo agradecerá el resto de sus dias.
Y bueno empieza su nueva VIDA. Nunca olvidará sus viejas amistades. Ya que realmente ha formado parte de su existencia. Para bien o para mal han dejado huella en CLAUDIA.
Claudia es ya una adolescente. Acaba de finalizar sus estudios de EGB, y llega el verano. Seguramente se irá de vacaciones. Y a la vuelta está previsto que comience su nueva etapa.
Claudia rompe de forma espectacular sus antiguas andaduras. Deja a un lado toda una etapa de bello enamoramiento, una etapa infantil. Claudia debe crecer, madurar, y elegir lo que más le conviene.
Evidentemente inicia unas vacaciones maravillosas. Disfruta a tope de grandes grupos de amigos, disfruta de viejas amistades de veraneo.
Se enamora, o cree que se enamora de uno de sus mejores amigos. Tontea con todos los que le gustan. Disfruta de unas vacaciones ideales.
Claudia sorprende por tener un gran éxito entre los chicos. Es admirada por sus amigas de verano.
Claudia no imagina hasta donde llega su amistad con los chicos del veraneo.
Pasa unas vacaciones maravillosas, rodeada de seres que la admiran. Rodeada de amigos de la infancia, amigos solo de vacaciones; pero amigos al fin y al cabo.
Claudia se siente tan feliz, que incluso es capaz de olvidar a su AMOR, a DANIEL.
Claudia conoce cosas que jamás había vivido. Como ser importante, ser popular, ser una chica guay.
Todos sus amigos del pueblo desean con ganas que Claudia acuda al lugar a veranear.
Veranea en dos lugares muy diferentes de España. Pero en los dos sitios es apreciada, y bien recibida.
La adoran. Y no debe hacer ningún esfuerzo, simplemente con su presencia llena espacios nunca plenos.
Incluso se relaciona con gente más mayor; pero éstos la protegen. No le piden nada a cambio.
Nada que ver con lo que estaba acostumbrada en su Ciudad.
En la ciudad para ser algo, debías someterte a situaciones límites.
Sin embargo en los pueblos, era suficiente con ser simplemente una persona agradable, simpática, dicharachera. Y nada más.
Se inculcaba otro tipo de respeto. Si tu quieres bien, y si no también.
Por nada del mundo vas a ser mejor o peor amiga.
En los pueblos formas parte del grupo, sin más. Se trata de pasarlo bien, de disfrutar de la juventud. De saber donde están los límites. Sales de merendola, sales a las fiestas populares, sales a bailar, sales sin condición de horario. Pero todos te respetan, todos te apoyan, todos te ayudan. Todos están dispuestos a llevarte a casa si hace falta. Son una gran piña dispuesta a actuar cuando cualquiera lo necesite.
En la ciudad pasa todo lo contrario......
Surge una guerra incontrolada, cada uno va a lo suyo. Nadie te espera si lo necesitas. Es totalmente diferente.
En los pueblos todos se conocen, todos se ayudan, todos se protegen.
En la ciudad cada cual campa por donde puede.
En la ciudad rozas situaciones casi impuestas.
En los pueblos más o menos, pero tu decides si accedes o NO.
No es necesario ser LIDER para ser uno más