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miércoles, 5 de octubre de 2016

VUELVO A MI NOVELA.

INTRODUCCIÓN.


No recuerdo muy bien dónde la dejé.
Aun así me apetece emprenderla desde mi último HIJO.
Ya hablé sobre él.

Más o menos cuando él tiene 4 o cinco años. Daniel y Claudia deciden separarse.
Se sienten saturados. Ella toma las riendas de la situación. Después de intentar arreglar su amor roto.

Piensa que es mejor que estén lejos el uno del otro.
Es algo que sólo entiende el que pasa por ello.
Esas decisiones que te sientes obligado a tomar. Y que te rompen por dentro. No es nada fácil.

Fue muy duro para todos.

Claudia busca ayuda fuera de casa. Se centra en solucionar la problemática de su hogar. Recurre a experiencia profesional.

Empieza a tramitar tema burocrático.
Lo recuerda como algo tan doloroso. Y sin embargo se mantuvo bastante firme. Ella consideró que la familia necesitaba ese cambio.

Así que allá que va.

Primero comienzan acudiendo a un MEDIADOR. Inmediatamente después de hablar con tal persona, nos dice claro que lo mejor sería no estar juntos.

No pude imaginar; a pesar de qué iba con toda la intención. Que lo nuestro se acababa definitivamente.

El MEDIADOR, justificó después de escucharnos a los dos. Que no había mejor consejo que la separación de mutuo acuerdo.
Daniel no estaba de acuerdo. Tuvo que salir del despacho a tomar aire. Fue al servicio para ahogar su pena.
Mientras Claudia seguía con aquel extraño, debatiendo alguna solución.
Daniel regresó y se cerró en banda. No confiaba en aquel señor. La verdad es que Claudia tampoco.
ELLOS SE MIRARON. Se dijeron tanto. No podían creer que ese extraño les diera consejos. A ellos que se querían con locura. No entendían que ese señor hablara de sus hijos como tal cosa. Sin sentimientos. Fue muy frío sinceramente.
Con todo y eso; Claudia debía aferrarse a su dureza. Si se dejaba llevar por el corazón, estaba perdida.
Seguramente DIOS la volvió a poner a prueba. Ella reaccionó con firmeza, educada. Y asintió en la decisión de aquel SEÑOR. Daniel pensó que ese individuo iba a darnos la gran solución. Y al contrario.
Empezó a contarnos cosas sobre legalidad después de la separación.
Daniel no entendía nada. El estaba en otro mundo. Intentando asumir dónde se encontraba.
Siempre culpó a Claudia.
Se sentía tan dolido, que era incapaz de mediar palabra. Solo decía: LO QUE ELLA QUIERA. LO QUE ELLA DIGA. ELLA DECIDE.
DANIEL DEJÓ MUY CLARO QUE NO ESTABA DE ACUERDO CON LA DECISIÓN.

Que en cualquier caso, respetaría la decisión de su mujer. Y haría todo lo posible para beneficiar a sus hijos. Que no quería causar problemas. Y con su voz quebrada; pregunto: ¿ esto cuándo se acaba ?
No podía sostener más tanta frialdad.

Claudia por su parte. Conociendo a su Daniel. Paso a la acción.....

Señor, quiere darnos todo por escrito. Nosotros ya decidiremos qué hacemos con nuestra familia.
Había que dejar claro por ley lo que nos tocaba.
Claudia insistió, usted haga su trabajo. Nosotros ya veremos qué hacemos de aquí en adelante.
El señor MEDIADOR, respondió: jamás he visto un caso de este tipo. Los dos lo estaís
pasando fatal. Y os queréis separar. NO ENTIENDO.
Mire señor nosotros estamos juntos desde hace mucho tiempo. Ahora nuestra relación se hace imposible. PERO NOS QUEREMOS.No cree que no es tan difícil de entender.
Y Claudia no quiso sufrir más. Y menos ver a su Daniel cabizbajo.

Deme los papeles, dijo ella con autoridad.
Antes hubieron de firmar una documentación.

Y salieron del despacho. Al despedirse del MEDIADOR, éste les dijo. OS DOY UN AÑO. VAIS A VOLVER A ESTAR JUNTOS.


Salieron confundidos. Se apoyaron mutuamente.

Daniel le preguntó a Claudia si estaba segura de todo lo que estaba haciendo. ELLA RESPONDIÓ CON UN INDECISO SÍ.

Fueron juntos a esa cita, y regresaron juntos a su hogar.
Sus hijos les esperaban.

Se les tenía que informar.

SIGO MAÑANA.

Por hoy es suficiente.

GRACIAS.