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martes, 2 de septiembre de 2014

AGOSTO.

Este mes ha sido especial y diferente a cómo lo esperaba. En cierta manera dio sus frutos frágiles y nunca imaginé que fuera de tal forma. A principios de mes dejé de escribir, sencillamente porque otras necesidades de mi vida debían ser cubiertas. Mi ÁNGEL fue capaz de transmitir toda su fuerza hacia mi SER. Para que yo no desfalleciera ante la situación que se avecinaba. Mi ÁNGEL me acechaba cada madrugada, me mandaba mensajes de aliento y bienestar. No me dejaba sola ni un segundo. Un día 11 de dicho mes, mi hija cumplía su noveno mes de embarazo. Yo por mi parte decidí coger un par de semanas de vacaciones.
El parto se retrasaba, normal por otra parte en una primeriza. Aproveché la primera semana de vacaciones, para hacer labores en mi casa, construyendo con todo amor mi nido; para dar la bienvenida a mi NIETA.
Disfruté de unos sabrosos desayunos junto a mi hermana de toda la vida; mi MERCEDITAS. Compartimos comidas, alegrías, sentimientos de maternofiliares. Reunimos nuestros sentimientos alrededor de una mesa junto a nuestros seres más cercanos. Disfrutamos de nuestra ARLET. Y todo ello fue posible gracias a mi SUPLENTE en el trabajo; mi SOBRINA SANDRA.
Cuando creí tenerlo todo controlado, siempre siguiendo en mi recta línea.
Decidimos pasar un GRAN DÍA junto a mis cuñados en CANET. UN GRAN DIA EN FAMILIA.
Tomamos un respiro, relax a tope. Intentamos crear un vínculo inalcanzable e irrrompible.
Fue ese 15 de agosto, FESTIVO. El día de la VIRGEN MARÍA. Cuando mi hija se preparó para dar a LUZ.
Los demás seguíamos con admiración el curso del acontecimiento.
Fuimos capaces, incluso de asistir a la cita de las deseadas FIESTAS DE GRACIA. Acudimos sin prisa, nos dimos un paseo. Mientras mi NIÑA se preparaba para su GRAN DÍA.
El Sábado me alerta mi NIÑA, de que rompe aguas. Esto va viento en popa. Me alisto para asistir a su encuentro. Me lo tomo con calma sin pausa.

Voy hasta su casa. Y la veo tan relajada que me sorprende su actitud. MI NIÑA se ducha, se arregla para estar GUAPA, cuando reciba a su NIÑA. MI NIETA.
Nos vamos; no sin antes haber solucionado una par de temas.
VAMOS HACÍA EL HOSPITAL VALL D´HEBRÓN.
Cuando llegamos mi hija ya hacía unas horas que había roto aguas.Con lo cual se queda ingresada en la planta 10. La atiende con sumo cuidado. Le aconsejan que camine. Fue una tarde maravillosa, juntos; en familia.
A última hora de la noche deciden llevarla al PARITORIO. Nos pasamos el día en el HOSPITAL. SIEMPRE UNIDOS. Creemos que la cosa va en proceso normal. Pero no es así. Mi HIJA dilata a la perfección, mi HIJA pone todo de su parte. Las horas pasan, la monotorizan, le ayudan; eso creemos.
Está todo en perfecto estado, ya está dilatada de 8 CENTIMETROS.. Y aún así VALERY GISELLE, se niega a venir a este MUNDO.
Pasan las horas, mi HIJA empieza a perder fuerzas......
Nos tienen al corriente cada dos horas, nos mantienen informados de que todo va bien.
LA MADRE Y LA NIÑA están perfectas. Esperamos el acontecimiento en cualquier momento.
Y no es así. Por fin, MI HIJA decide recibir algo de ayuda. Le administran la OXITOCINA, la EPIDURAL. Y mantienen todo controlado.
Mientras la voy viendo sufrir, mientras me encantaría cambiarme por ELLA. QUE TODO EL DOLOR QUE SUFRIÓ, LO SUFRIERAN MIS CARNES.. Y yo no podía hacer nada, pequeños consejos, apoyarla, y quizás darles falsas esperanzas.
Agradezco al EQUIPO DE URGENCIAS que me dejaran estar junto a MI NIÑA.
GRACIAS A ESA GRAN COMADRONA.