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lunes, 26 de septiembre de 2016

FINAL FELIZ.

Nuestro SIRIUS; este fin de semana disfrutó de una estancia en un Gran Hotel, que admitía mascotas.

El gatito, apenas tiene dos meses.

Sé que es normal que los gatitos domésticos caigan desde grandes alturas. Porque son curiosos, les gusta pasear por las terrazas. Cualquier estímulo exterior es suficiente para que un gato se lance al vacío. Ellos saben que son capaces de amortiguar la caída.
En la mayoría de los casos, los gatos que sufren este tipo de caídas se suelen romper la mandíbula o el paladar. Es lo que se conoce como síndrome del gato paracaidista.
Hoy he descubierto, gracias a mi veterinario que cuanto más baja sea la altura, el impacto es  peor.

La historia de nuestro SIRIUS:

El último día de nuestra estancia en el HOTEL ASTORIA PARK de Lloret......

Todo iba sobre ruedas. Decidimos ir a desayunar. Lo teníamos todo controlado en cuanto a los gatos.
Dos para ser más exactos. Bellatrix y Sirius.
El Hotel admite mascotas. Por supuesto nos alojan en la planta con otro tipo de mascotas.
La planta se sitúa en el cuarto piso.
Ese día fatídico, salimos del Hotel con intención de dar un paseo.E ir al encuentro de la persona que nos venía a buscar para la vuelta a BARNA.

Justo bajando las escaleras. En el ultimo peldaño escuchamos un grito aterrador. Un grito apabullante, desgarrador, un grito de miedo y peligro.

Giramos la cabeza ante el fuerte grito. Y qué vemos?

A nuestro pequeño, en el suelo. Lo vimos caer, cómo fue capaz de aterrizar como un paracaidista con sus cuatro patas. Y de repente se quedó ladeado.

Me temí lo peor. En un segundo entré en pánico. Comencé a temblar, presa de un ataque de ansiedad.
Al mismo tiempo, mi hija me tranquilizó. Y mi Anin salió al amparo de Sirius. Alex no entendía la situación. Todos corrimos. Anin lo recogió en sus brazos. Increíble, el gatito respiraba. No observamos sangre. Se agarró con fuerza a su salvadora.
Su corazón latía con rapidez. Estaba muy asustado, pero bien. Su respiración estaba alterada. Lloraba de miedo. Pero se aferraba a la VIDA.

Entre todos pudimos controlar su angustia. Él era lo primero. No reparamos en protegerlo, ayudarlo. Mimarlo.

Y nos fuimos con el disgusto a la habitación. Cuando nos pudimos calmar empezamos a hacer todo tipo de preguntas. No encontrábamos respuesta a lo acontecido.
Buscamos ayuda. Comienzo a preguntar por doquier. NADIE SABE NADA.

Nuestra mente nos traiciona, hasta el punto de empezar a culpar a alguien.

No nos parece lógico nada de lo sucedido.

Cuando el gatito cae, hay gente que se asoma a los balcones. Gente que lo ve caer. Gente que comenta.
Pero a nosotros no nos llega ningún tipo de información.

Nos sentimos impotentes. Pero MARTA QUIERE SABERLO TODO.

Me dirijo al responsable del Hotel, le cuento lo acontecido. Y se hace el loco.
A quién debo pedir explicaciones. Nadie se pone en contacto con nosotros. El personal de Hotel no se preocupa por la salud del gato. Nos parece muy raro.
Algunas personas de la calle si preguntan por él.

Nos sentimos perdidos, desamparados. Sin saber qué hacer.
Decido volver ha hablar con el responsable, y le digo que voy a llevar al gato al veterinario. Y que espero que el Hotel se haga cargo de la factura.
Principalmente porque el Hotel no está preparado para acoger mascotas. No tienen ningún tipo de protección. Las mascotas están expuestas al peligro. Y más desde un cuarto piso.

Cuando empezamos la marcha, para acudir al veterinario.

Aparece una pareja alemana. Nos quieren informar. Lo han visto TODO. Nos los cuentan en Inglés.
Algo alcanzamos a entender.
El resultado es; que el gato se enfrentó a un perro de la habitación colindante. Y accidentalmente cayó al vacío.
Con la suerte de que era un gato. SUPO CAER.
Y nos encontró para auxiliarle.

Toda una serie de circunstancias, hizo posible que SIRIUS siguiera con VIDA.

Con lo cual quiero agradecer la fortaleza de nuestro gatito.

Y quiero reclamar a todos los HOTELES que admiten mascotas. Que protejan la estancia para tal efecto. Cobran por alojar a tus mascotas. Poseen un seguro que les beneficia en caso de alguna rotura en el Hotel. Pero no cubren la seguridad de los animales. Es un engaño.

Si tu viajas con tu mascota, quieres lo mejor para ella.

Ya después del susto.
Llevamos al gatito al veterinario, y esté en perfecto estado de salud.
GRACIAS A DIOS.

Pero os aseguro que a este HOTEL  no se le va olvidar su pésima protección, para con las mascotas.

GRACIAS SIRIUS.