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miércoles, 22 de enero de 2014

AYUDANDO A INICIAR ESE VIAJE.

Cuando empiezo a comprender cuál es mi función, intento llevarla a cabo.
Tal y como dice el equipo de PADES....
Vas dejando de tener sed, vas dejando de querer luchar, vas entregándote a realizar TU VIAJE.
Y yo no quiero, y me esfuerzo en continuar atendiéndote. Pero realmente poco a poco, me doy cuenta de que no sirve de mucho.
Te vas acomodando en una postura que no acostumbro a ver.
Siempre te vi altiva, fuerte. voraz. luchadora.....
Y sin poder parar el tiempo, me doy cuenta de que te estás yendo. Y ¿qué puedo hacer yo?.
Solo puedo estar JUNTO A TI. Aliviar tu poco dolor, darte mi mano y acompañarte. Pero YO no quiero despedirme de TI, NO QUIERO.
Eso debo hacer.... no dejarte SOLA.
Y no puedo quitarme de la cabeza; cuantas veces llegué a mirar que estuvieras lo más cómoda posible.
Que estuvieras aseada. Que estuvieras bien.
Todos estuvimos a TU LADO. TUS HIJOS, TU MARIDO.
Pero yo me resistía a despedirme de TI.
Incluso hoy en día no consigo apartarte de mi lado. De mis pensamientos.
Llego a pensar que no te has ido, te siento TAN CERCA.
Pienso continuamente que no quieres IRTE, que no quieres dejarnos. A veces percibo señales; algunas no sé cómo interpretarlas.....
Te veo, te oigo, te siento. No sé si quieres que el PAPA se vaya contigo. Estos últimos días me mandas mensajes, que no acabo de descifrar.
Ayúdame MAMA; no sé si quieres que cuide del PAPA, o si quieres que se vaya contigo.
No sé cómo estás en tu nuevo lugar. Creo que estás bien, así me lo has hecho saber. Pero creo que te sientes sola. MAMA, tienes tanta fuerza, que no consigo adivinar que deseas realmente.
Así que necesito que me lo digas MAMA.
¿QUE QUIERES MAMA?. si puedo te lo haré llegar.
No puedo quitarme de la cabeza; ese momento durante tu DESPEDIDA, en el que intenté ponerte cómoda.... Te cambié de posición y tu MIRADA me lo dijo TODO. Ya te despediste de MI.
No osé a moverte más, te deje tranquilica. Tu escogiste tu mejor postura, la más cómoda.
Dejaste de hablar, no abrías los ojos. Tus últimos gestos fueron apretar mi MANO.
Y cada vez apretabas con menos fuerza, TE IBAS MAMA.
Empezaste a dormilar, a susurrar, a respirar profunda y entrecotardamente.
Así de fuiste quedando dormidita.......
Y no cesé de intentar calmarte, te iba diciendo YA ESTÁ MAMA, DUERME, ya está ya está, ya está.....
A TU LADO, JUNTO A TI HASTA EL ÚLTIMO SUSPIRO.
GRACIAS.
GRACIAS DIOS MIO, POR ESTAR JUNTO A NOSOTROS.