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viernes, 11 de septiembre de 2015

CARTA A MI MADRE.

Sinceramente MAMA, no sé por donde empezar.
Solo sé que no puedo superar tu ausencia. Que me sigo despertando a las 5.30 para hablar contigo.
Que te escucho cada mañana al amanecer con el despertar de las palomas.
Esas palomas que viviendo en GRACIA me acompañaba al amanecer.
Pues me siguen acompañando cada día, y me dan fuerzas para seguir adelante. Creo que es la señal que me mandas para no desfallecer.
Incluso las oigo cuando más te necesito, a cualquier hora.
Recuerdo un paseo que dimos por BALAGUER solas las dos; bueno con mi niña ELY. Una mañana de un verano y juntas escuchamos ese sonido tan especial. Mientras tu me ibas contando cosas sobre tu vida, cosas sobre el PAPA, vivencias que tu recordabas junto a ÉL.
Por todo eso MAMA, sé que estás conmigo.
Te lo agradezco de todo corazón....
Aunque hoy necesito explicarte algo. Algo que me atormenta, que no me deja vivir. Unos sentimientos profundos que no me dejan avanzar en mi vida diaria.
No quiero reprocharte nada, ni mucho menos. No quiero parecer egoísta, simplemente quiero decirte lo que siento:
Mama; LA DECISIÓN QUE TOMASTE DE MARCHAR......
Te juro que la respeto.
No soy capaz de compartirla, ni comprender tu decisión. Pero te admiro por ello. Luchaste lo necesario. Nunca creí que te iba a perder.Me siento mal porque pensé que era otra de tus recaídas. Pero cuando me vi envuelta en la tragedia no fui capaz de asimilar tanto dolor.
Llegaste a ser tan fuerte, que me sorprendió que abandonaras justo cuando más creo que te necesitaba.
Fui consciente de tu enfermedad en todo momento. Aunque mi mente no quería aceptar tu IDA.
Y me diste la oportunidad de estar a tu lado hasta el final.
No sé si debo sentirme orgullosa o dolida.
Lo pasé fatal.
Cómo me dejaste ese trabajo a MÍ?
Pensabas que YO era la más fuerte. Puede que SÍ.
Pero a día de hoy no he superado tu PÉRDIDA.
Y por eso MAMA;
No sé si estoy orgullosa, disgustada o enfadada contigo.
Creo que me siento disgustada, porque no me dijiste que te ibas. Hiciste todo lo posible por mantenerme a tu lado.
Pero no me pusiste en guardia.
Yo seguía creyendo que era otra de tus crisis. Que yo te iba a ayudar a superarla. Y me dejaste todo el marrón.
Te ibas yendo, sin previo aviso. Me llegó de sorpresa. Me dejaste SOLA ante la situación.
Me pedías que estuviera a tu lado, me pedías que te refrescara la frente. Me pedías ayuda.
Pero no me dijiste ME VOY.
Y sé porqué, por no hacerme sufrir. Seguías haciéndote la VALIENTE.
Preocupada porque los demás no padeciéramos tu IDA.
Pues estoy enfadada MAMA. Debiste dejarme sufrir. Debiste dejar que yo comprendiera tu IDA.
Porque ahora siento que no te has ido.
Y eso DUELE MAMA.
Tu lo hiciste con la mejor intención, de eso estoy segura.

Me has  dejado un vacío que no soy capaz de llenar.

PORQUÉ SOMOS ASÍ MAMA?

PORQUÉ SIEMPRE INTENTAMOS PROTEGER A NUESTROS HIJOS?

A veces creo que es mejor dejarlos sentir, dejarlos llorar, dejarlos experimentar, dejarlos decidir.
Para que por ellos mismos decidan que puede ser mejor para ellos.

Tu me has protegido TANTO, que ahora soy incapaz de seguir mi rumbo sin TI.

MAMA, te hecho de menos, te perdono, y espero superar esto poco a poco.

TE QUIERO MAMA.