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domingo, 20 de noviembre de 2016

MANOLO.

Manolo; persona encantadora. Hombre sutil, educado, amable, cariñoso y respetuoso.
Tu eres de esas pocas personas que me transmiten al instante toda su energía.
Desde el primer día que tuve el privilegio de conocerte.
Recuerdas.....
Me esperabas. Te quedaste sin siesta, por mí.
Cuando llegué; me recibiste como si me conocieras de toda la vida. Con esa bondad que te identifica.
Con toda tu paciencia innata. Y me diste lo mejor de ti, en esos precisos momentos. En los que yo más lo necesitaba.
Me hiciste sentir como a una REINA.
Cuidaste de mí, sin darte ni cuenta.
Mantuvimos una pequeña pero intensa conversación. Con pocas palabras supiste lo que yo ansiaba.
Por todo eso Manolo; te considero uno de mis ÁNGELES.
Me ofreciste toda la tranquilidad que necesitaba.
Me diste consejos, que yo escuché. Y creo que tu ni siquiera fuiste consciente.
Porque MANOLO; así eres tu, de espléndido. Lo llevas en tu alma. Eso se palpa.
Tu me brindaste la oportunidad de relajarme, de tranquilizarme, de descansar. De respirar tranquila.
Sin límites de horario.
TE LO HE DE AGRADECER POR SIEMPRE JAMÁS.

Te prometí que volvería a repetir.

Y eso he hecho.

Cual ha sido mi gran sorpresa, al llegar y tu no estar. Pero tu compañero ha hecho lo imposible para que yo me sintiera arropada.

He vuelto a disfrutar al máximo de vuestra compañía, de vuestra HOSPITALIDAD.

Ya me siento como en casa.
Pues vuestro apartamento; dispone de todo lo preciso.
Máximo confort. Capacidad, utensilios, comodidad. TODO LO IMPRESCINDIBLE.

Incluso, se puede disfrutar de una buena botella de agua. La cual se agradece cuando uno llega de viaje.

No puedo hacer ninguna crítica al respecto de vuestras instalaciones. Ni referente a la limpieza.

Es un HOSTAL, que merece toda la máxima puntuación.

Ni tan siquiera hay cualquier mínimo detalle a objetar.

Por eso os felicito.

NOS VEMOS PRONTO.