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miércoles, 8 de octubre de 2014

MADRE DE MI ALMA.

MADRE, querida. Madre añorada, madre perdida, madre hallada.
Fluyes en el INFINITO, sin temor a ser invadida por el el frío celestial.
Flotas en al aire, expandiendo tus partículas angelicales.
Sacias mi sed, me olvido del hambre. Siempre con tu gesto amable.
Madre de mi Alma, me dejas desamparada. Te llamo y acudes pronta a mi llamada.
Me siento calmada, a la vez. Madre querida, madre amada.
No me dejas caminar sin rumbo, aunque algunos quieran derivar mi dirección.
Te siento MADRE, te oigo, te escucho, siento tu olor, tu aroma, tu aliento, tu caminar.
Vienes a MI; sobre todo en esas oscuras noches en las que más te añoro.
Madre mía; nunca lograré comprender tu IDA.
Ida sin retorno, y que puedo hacer yo?. Me siento en un círculo redondo.
Vueltas da la vida, nostalgia me ilusiona día a día.
Así VIVO, madre MÍA.
Lloro tu ausencia, madre querida.
Tu presencia es fuerte, tu ser es digno de mi.
Tu elegancia me embriaga, me sumerge en una lluvia tormentosa.
El aire puro de la madrugada me responde. Refleja que sigues junto a mi.
Me despiertas, inhalas mi suspiro. Rompes mi sueño. Para demostrar que estas a mi lado.
Querida MADRE, madre de mi ALMA.....
Ya siento tu DESPEDIDA, y no puedo evitar el malestar que me causa.
Ya no te veo MADRE MÍA.
Nada va a ser igual, nada podrá ser lo mismo.
NADA MADRE, podrá ocupar ese lugar que tu lograste alcanzar.
MADRE, tu fuerza, tu espíritu, tu SER. Nunca podrá ser sustituido.
Madre de mi Alma, me dejas desamparada. Te llamo y acudes pronta a mi llamada.