Seguidores

domingo, 21 de abril de 2013

LA PRIMA MERCEDES.

Hay la PRIMA MERCEDES:
Llega a mi vida, cuando soy una niña. La conozco a través de mi amiga MERCEDITAS.
Vive en el CARMELO, en un piso con terraza,  precioso.
En su casa siempre hay gente. Es una persona super acogedora, afectuosa, alegre, emblemática, generosa.
Y como es natural cuando llegaba a su casa, lo primero que hacía era ofrecértelo todo, aunque no tubiera para ella y los suyos. Y si no tenía se las arreglaba para darte de merendar. Y te cuidaba con mimo. Nunca le ví una mala cara. Y supongo que debía pasar sus penas, pero no lo demostraba. Y eso la hace genial.
En su terraza se hicieron grandes meriendas, grandes cenas, reuniones familiares, amenas, divertidas, y te sentías como en tu casa. Pasan los años, y nunca pierdo mi relación con ella, y nos contamos grandes secretos, me escucha, me aconseja. Me deja liberar mis sentimientos. Y siempre con cariño y respeto.
Y antepone la felicidad de los demás, sin importarle la suya propia. Y la admiro por su entereza, por estar al pie del cañón en todas las circunstancias, en todos los momentos duros que le depara la vida.
Y sufre cambios emocionales, residenciales, y sigue acogiendo a los suyos con una fuerza increible.
Y ella no se siente bien de salud, pero no lo notas, te lo dice, pero pasa a otro tema con tanta sutilidad, que te despoja de todo problema. Y cuando la necesitas la encuentras, saca fuerzas de donde sea para atenderte.
En fin una PERSONA GRANDE donde las haya.
Y pasa una época de su vida tan triste, que apenas puede soportar, pero sigue adelante como TORO DE MIURA. Y para más inri, y como se lo merece. Se produce un gran cambio existencial, en todos los sentidos y ella le hecha coraje. Y se sobrepone ante la adversidad de los hechos. Y consigue ganar la batalla, y vuelve a empezar una nueva vida.
VIDA en la que le deseo lo mejor de todo corazón.
GRACIAS PRIMA MERCEDES.