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domingo, 14 de abril de 2013

PERSONAS QUE NO ESTÁN Y MERECEN TODO MI RESPETO.

La SRA AMELIA.
Antes de empezar, le dedico este escrito SRA AMELIA.
Y sé que usted sabe que desde el fondo de mi alma, hablo con todo el respeto que usted merece.
SRA AMELIA, gran dama, señora, mujer, esposa, madre y gran abuela.
Pero para mi particularmente, gran cómplice, buena oyente, amiga, consejera. Paño de lágrimas, que con gran simpatía sabía secar.
Cuántos mimos me ofreció SRA AMELIA, cuantos reproches me brindó, cuánta sabiduría, cuántos secretos. Que en la actualidad nos guardamos hasta la eternidad. Usted porque no está y yo por devoción, me los quedo conmigo. Y cómo la recuerdo en tantos momentos, como una DAMA DE HIERRO, fuerte, segura de sí misma, luchadora, entregada. No tengo calificativos.
SRA AMELIA, entre usted y YO. Quiero pedirle perdón, por no estar a su altura, pero es que usted era muy GRANDE. Sé que he hablado a solas con USTED, sé que me ha escuchado, pero no estoy segura si me ha perdonado.
Que tengo mi espinita, SRA AMELIA, y USTED sabe porqué. Y que gracias a este argumento, puedo desenterrar, porque lo llevo conmigo hace tanto tiempo.
En sus últimos días de batalla contra ese MONSTRUO, usted siguió estando firme, yo, sin embargo la dejé fuera de mi vida. Sé que sabe porqué, ya que se lo he contado muchas veces. En tantas charlas que hemos continuado teniendo, entre nosotras.
Por todo SRA AMELIA, GRACIAS, no quiero indagar más en este asunto, porque sé que hablaré con USTED, en la intimidad. GRACIAS SRA AMELIA.