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martes, 23 de abril de 2013

PADRÍ.

El PADRÍ, nace de forma algo curiosa. No quería venir al mundo, pero lo hizo. Y entonces cuand llegó todos nos volcamos hacía él, de una forma impetuosa. Era la atención de todos los que le rodeaban, porque le veíamos un poco débil. Y recuerdo verlo sentadito en su hamaca, encima de la mesa donde su madre lo aposentaba. Y lo mirábamos insaciablemente, incontroladamente, lo mirábamos.
No le perdíamos de vista, siempre estaba acompañado. Nunca estubo desvalido, porque tenía a mucha gente a su alrededor. Ya procuraba su madre tenerlo postrado como un principe, y los demás hacían de guardianes. Y él fué crreciendo y creo que empezó a darse cuenta. Y un poco aprovechó la situación, y empezó a ser un poco el niño mimado, el pequeño, el último de muchos hermanos. Y LE SACÓ JUGO.
Y cuando el niño abría la boca, todos estaban atentos, por lo que pudiera decir, contar, o pedir. Bueno pedir poco.Pues después de todo no he conocido a persona más humilde y conformísta.
En ocasiones he notado que necesitaba tanto de mí, pero nunca me lo pidió. Y yo le brindé lo mejor de mí, dentro de mis posibilidades. Y siempre me lo agradeció. Si no era capaz de agradecerlo con palabras, pues con un simple gesto. Porque una de las cosas que tiene el PADRÍ, es la tímidez. Y otra gran cosa que tiene es la prisa que se dá cuando lo necesitan. Es discreto, amable, educado, de los que se suele decir que no habla por no pecar. Y ME SORPRENDE cuando en alguna ocasión saca su genío, y sabe decirte lo que siente, de forma desgarradora. Y ahora ya es un adulto. Pero para mí contínua siendo el bebé que conocí.
El niño al que intenté proteger. Al que quise como a nadie.El que siempre tiene un ápice de buen humor, aún cuando la situación no lo requiere.
Por eso PADRÍ, quiero decirte algo que no digo jamás. Y es TE QUIERO PADRÍ, y TE QUERRÉ SIEMPRE.