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martes, 14 de mayo de 2013

ESA NIÑA DE EXTRAÑA Y PROFUNDA MIRADA.

MARIA.
María, es una niña que nace allá por los años 60; en un pueblecito de la provincia de Lérida.
El pueblecito desprendía un agradable olor a árboles, a hierva mojada, a límpio, a sano. Gentes amables, solidarias, buena GENTE.
La entrada a este pueblo, es impresionante: es un pequeño camino y mires a donde mires ves árboles.
Y cuando te adentras en sus entrañas, gozas de aire puro, de olor a pan recién hecho, de olor a onzas de chocolate. De olor como no a pueblo, a gente tranquila, a familia. Creo que existía una fábrica de cemento; YESOS BORDA. Creo que habían camiones, que en alguna ocasión ví a MARIA jugando por allí. Entre ladrillos, libre y feliz.
Ese pueblo festejaba algunos acontecimientos. Y MARIA disfrutaba de uno en partícular. Creo que era por el DIA DE LA ASCENSIÓN, adornaban las calles con flores, todos los caminos del pueblo estaban preciosos. Evidentemente olían a flores, el pueblo brillaba en toda su esplendor.
María crece entre tractores, camiones, y gente que la quiere. Pero María tiene una mirada ajena, pérdida, triste. Y no se sabe porqué.
María crece en una família númerosa. En una família con grandes dificultades económicas, ella no es consciente por su corta edad.
María tiene buenos hermanos que la custodian, ante cualquier peligro. Tiene una gran MADRE, que la protege con total dedicación. Tiene un PADRE, que no vé con regularidad; un Padre que trabaja de sol a sol, para mantener a su gran familía.
Y MARÍA sufre episodios en su infancia, díficiles de relatar; y los sufre en su alma y en sus carnes.
Y los sufre de tal manera, que supongo que más adelante causarían estrago en ella.
La niña es bonita, poquita cosa, morena, con ojos claros. La niña es tímida, callada, temerosa, asustadiza.
La niña es sólo una niña.
Y la niña ha de crecer, ha de seguir viviendo, y le dá miedo avanzar en el camino; pero lo ha de hacer.
Empieza su etapa escolar, su ESCUELA no dista mucho de su casa. En ocasiones va acompañada de sus hermanos, come en el colegio; en casa no se puede. Cuando sale del colegio Maria, regresa a su casa, allí la espera su Madre, con una sencilla merienda.
Normalmente pan con chocolate, si no había chocolate. Pues pan con aceite y COLA CAO; en el mejor de los casos. Porque en ocasiones podía ser pan con aceite y azúcar, o pan con aceite y sal. O simplemente pan. Incluso en buenas rachas, pan con leche condensada EL CASTILLO.
María pasa gran escasez, pero es feliz; no conoce otra vida. Por lo tanto intenta disfrutar al máximo. Juega con sus hermanos. Corre grandes aventuras en su pueblo, puede salir a jugar con su hermano a la calle.
Sufren algún accidente, pero han de cubrirse. Tienen una extrema complicidad.
María juega a cosas de niños, y como no hay dinero para comprar juguetes, improvisan los suyos propios. Juegan y juegan, y María se siente niña, y comparte su niñez con sus amigos.
Pero María está triste y no se sabe porqué.
No alcanza a comprender los sufrimientos que denota en los ojos de su Madre. Sus hermanos mayores intentan disimular, pero María tampoco es tonta. María como cualquier niña, tiene un sexto sentido e intuye que algo no va bien.
María oye a su madre llorar, por las noches,;; no sabe si sueña o si es real. Los niños tienen una alta predisposición a confundir sus experiencias. María intenta refugiarse entre las sábanas, esconderse, casi no respira. Pero tiene la suerte de que sus hermanos mayores la distraen, la cuidan; no se siente sola; pero se siente triste.
María va creciendo, en ocasiones espera con ansía que llegue su padre. Que a veces pasa dias enteros fuera de casa. Pero a la vez siente terror, cree que su padre es un monstruo y no sabe porqué.
Cuando llega el padre, todos los reciben con entusiasmo y con respeto a la vez.
María no se atreve a mirarlo a los ojos. Su padre intenta acercarse a la niña, y ella accede con temor.
Y no puede explicarse el porqué, pero no puede sentir el cariño que su padre le otorga. Su padre la encandila, procura darle lo mejor, hacerle los mejores juguetes. Pero algo ocurre dentro de MARIA.
Ella no puede participar de los chantajes de su padre. Está horrorizada, no sabe qué le puede deparar cualquier reacción; así que se queda impasible, inmovilizada. Y no sabe si reaccionar, si contestar, si dar un beso; no sabe qué hacer. Porque su padre dependiendo del día le puede sorprender, asustar atemorizar.
Si, Maria vive bajo el monstruo del MIEDO.
María me cuenta, que en su casa del pueblo,; hay un gran pasillo. Es un pasillo al que teme. Qué puede ocurrir en ese pasillo. Es un pasillo que divide la parte principal de la casa con las habitaciones.
María recuerda que el pasillo es interminable, que en ocasiones sufre pesadillas con relación a éste.
María cuenta que recuerda muchos episodios sobre ese pasillo. Que en un ala de la casa había un comedor, donde todos reunidos festejaban las sencillas comidas. Pero en el otro lado del pasillo donde concurrían las habitaciones, sentía la niña gran pavor.
PORQUÉ TIENE MIEDO MARÍA.